Llevo unas buenas horas pensando cómo comenzar un blog. Aún no me he decidido.
El título ya fué bastante difícil, pero creo que lo he conseguido bien: “Humanista radical”. Mi filosofía es el humanismo, pero realmente mis bases son otras, más sencillas, de las que derivo dicho humanismo. Y son bases que sigo a rajatabla, al menos cuando razono sobre ideología. Esa inflexibilidad, ése “caiga quien caiga”, me hace “radical”. Supongo.
También podría haberlo titulado “un humanista enfadado”. No estoy contento con el estado del planeta. Mueren 8.000 niños de hambre cada día. El mayor país del planeta en número de habitantes es una dictadura. La catástrofe climática es inevitable (¿debería haber escrito “cambio climático”, que suena más bonito?). La Unión Europea no consigue tomar el lugar que debería. En Somalia se repite Afganistán y no parece que hayamos aprendido nada. La mayor potencia mundial es un exportador de meapilas corruptos que invanden Latinoamérica. Soy un humanista enfadado, un humanista con un humor de perros, y hasta mi sentido del humor lo indica demasiadas veces… me sale un humor seco, amargo y desesperado. Más o menos la sonrisa cruel con la que el Capitán Alatriste de Pérez Reverte aparta lentamente el cañón de la pistola de su propia cara.
Pero claro, no voy a estar siempre de mal humor. Asi que descarté el título. Espero que haya sido la decisión correcta.
Podría haber hecho una referencia al ateísmo. El ateísmo en sí no tiene consecuencias “positivas”, una vez escribí que es “la respuesta correcta a una pregunta sin importancia”, y sigo creyéndolo. Pero tiene consecuencias “negativas”, en el sentido de que es una garantía de que el que suscribe no cree en una serie de cosas. Y si eso fuera todo, bastaría con la palabra “humanista”, que dice eso y más, pero es que no lo es: Yo no soy sólo ateo. Soy anterreligioso, definitivamente contrario a las religiones. No se trata sólo de que estén basadas en pensamiento desiderativo, o que su moral no corresponda con la mía ni siquiera en su estructura… es la realidad concreta de las “religiones del libro” (cristianismo, Islam, judaísmo), actuales y mayoritarias, lo que me pone enfermo. Su acción política y social, su espantosa influencia en muchos ámbitos y en buena parte del planeta.
En ese sentido, incluír la palabra “ateo” habría sido una llamada de atención.
Pero por otro lado, eso centraría el blog en ése aspecto, y yo no voy a hablar sólo de esto. Voy a hablar de muchas cosas, sobre todo de cosas que considero que son importantes, no sólo de religión.
Asi que… “humanismo radical” va a ser el título. Pasen y vean, señoras y señores. Prepárense para ver rarísimos estándares que nunca se usarán, estrategias de política internacional que nadie tendrá el valor de llevar a cabo, comentarios iracundos sobre lo que el autor considera la estupidez humana, tratadillos de la filosofía en pantuflas que creo que todo el mundo debería conocer, reflexiones sobre los temas de actualidad, y muchas cosas más… todo desde el punto de vista de quien no tiene nada que perder.
Pasen, señoras y señores. Pasen y vean.
Pasen y vean… y si quieren comentar algo, comenten.
Si, entiendo perfectamente la disyuntiva o las varias disyuntivas que un humanista enfrenta a la hora de nombrar un foro o de decidir de que hablar en este. Personalmente he pasado y sigo pasando por lo mismo, por un constante ajuste para conciliar lo que observo y no me gusta del mundo y mi manera de reaccionar ante ello.
Felicidades por este blog entonces, considero a Moredan uno de los humanistas más sólidos y congruentes del mundo virtual hispanohablante, con mucho gusto agregaré este blog a mis links p⌂blicos.
Saludos!
Gracias, gente.
[...] intenté explicar esto en el primer aporte del blog, pero me vi limitado a escribir un resumen porque para ello era necesario que explicara las bases [...]