Soy aficionado a la pornografía. Me interesa no sólo a un nivel de simple disfrute sino también a un nivel de análisis e historia. Me ha tocado vivir varias épocas en la evolución de la pornografía, incluyendo las últimas: La época californiana en los ochenta, los movimientos esteticistas de los noventa, y los movimientos amateur y sadomasoquistas de esta década (por cierto… ¿”los cero”? algún dia tendremos que ponernos de acuerdo con el nombre de esta década).
He observado con una combinación de preocupación e interés, sobre todo, el movimiento hacia el sadomasoquismo de la pornografía actual, y con una mezcla de humor y comprensión las reacciones que este movimiento ha provocado en una parte del feminismo que es incapaz de entender el concepto mismo de sadomasoquismo.
Me he dado cuenta mientras escribía este aporte, de que yo también tengo mis problemas con el concepto, y concretamente sobre la línea a veces sutil que separa el machismo puro y duro (que desprecio) del sadismo “moderno” o “cultivado” (que respeto). Sobre esto hablaré en otro momento.
Ahora, sin embargo, me gustaría dar mi perspectiva sobre qué es el sadomasoquismo. He investigado un poco el estado de la cuesión con algún conocido especialista, y he mirado por mí mismo la situación en la red, y he llegado a la conclusión de que o no existe un concepto claro, o yo al menos no lo he encontrado. Me refiero a un concepto claro moderno, claro, no de la época de la Psychopatia Sexualis (1886)… si alguien conoce algún recurso serio en la red sobre el tema, agracederé que me informe.
Mientras tanto, aquí va mi propuesta:
El sadismo en la sexualidad sería la tendencia (mayor o menor) a desear humillar, dañar y/o controlar a la pareja, como parte del juego sexual. Esa parte puede ser “todo”, o no serlo. El masoquismo sería el complementario: la tendencia a desear ser humillado, dañado y/o controlado, como parte del juego sexual.
SM = Dolor + Humillación + Control
Ahora podemos analizar algunas actividades sexuales, y ver dónde caen dentro de estas categorias:
- Latigazos a una pareja atada: Alto dolor, bastante control.
- Rociar con cierto líquido amarillo: Humillación.
- Atar completamente a la pareja: Control.
Podemos hacer un diagrama con estas tres categorías. Cada uno de los ejes representa una de ellas. Los niveles positivos indican la tendencia a desea humillar, causar daño o controlar. Los niveles negativos la tendencia a desear ser humillado/a, sufrir daño o ser controlado/a.
En cada uno de estos ejes podemos colocar diferentes actividades. Por ejemplo:
Podemos representar también los gustos de cada persona, de acuerdo a las actividades que le suelen apetecer. Lo que implica cubrir un “volumen” en este diagrama… un volumen que, al menos me parece, estará normalmente dividido en dos: Un área “sádica” y un área “masoquista”. Tengan en cuenta que a la misma persona le puede gustar a veces una cosa, y a veces otra.
Consideremos por el ejemplo el caso de una persona cuyos gustos sexuales SM se podrían representar así:
Esta gráfica nos permite suponer algunas cosas. En principio, es una persona a la que de vez en cuando le apetece atar a su pareja (mucho control, poco dolor, poca humillación), pero no le gusta darle latigazos o humillarla. Le gusta mucho recibir dolor, y bastante la humillación y ser controlada.
Hasta aquí he tratado actividades bastante extremas, pero… ¿qué hay en las coordenadas más cercanas al eje, al punto central? ¿Qué es por ejemplo, el nivel de “humillar a la pareja” que le gusta realizar a la persona de la gráfica (un nivel bajo)?
Esto nos lleva a pensar en actividades bastante más cotidianas que caminar estilo perro por la casa…
- Agarrar o ser agarrado, fuertemente, por las muñecas mientras se hace el amor (control).
- Realizar o sentir una penetración lo bastante brusca o voluminosa como para que duela (dolor).
- Insultar o ser insultado, durante el acto sexual (humillación).
- Insultarse o escuchar como la pareja se insulta, durante el acto sexual (humillación).
- Atar o ser atado por las muñecas con esposas o cuerdas (control).
- Dar o recibir pellizcos fuertes en los pezones (dolor).
- Dar o recibir palmadas en el trasero (dolor).
- Tapar, o que se le tapen, los ojos con una venda (control).
De las personas con las que he podido hablar abiertamente de sexo, hay muy pocas a las que no les gusta al menos alguna de estar actividades. No se conciben, en nuestras sociedades, como “sadomasoquistas”. Pero están omnipresentes: En la publicidad, en las películas con supuestas escenas “tórridas”… y por supuesto, en la pornografía.
Eso no significa que no haya actividades que puntúen 0, desde luego: Hay sexo sin control, humillación ni dolor. Todo un mundo de posiblidades “vainilla” (así llaman los BDSM al sexo “normal”). Lo que lleva a preguntarse si el sadomasoquista disfruta de las actividades “que puntúan” de forma exclusiva o no. Es decir: ¿Les gusta a los sadomasoquistas el sexo vainilla? Por lo que he podido averiguar (viva www.alt.com y sus posiblidades de charla hasta para visitantes), a algunos sí, y a otros no.
La diferencia entre el sadomasoquismo y el sexo “normal”, por tanto, es una diferencia de grados: A algunas personas les gustan cosas más alejadas del eje de coordenadas, y a otras menos. A algunas les gustan las cosas cerca del centro del eje de coordenadas, y a otros no. Pero en general, si el “nivel de sadomasoquismo” se midiera de acuerdo al volumen ocupado por los gustos de cada uno de nosotros en la gráfica… yo al menos no conozco a nadie que puntuara “0″.
Y en ese sentido, “todos somos sadomasoquistas”.
Increible, es un tema del que yo he investigado mucho, y tenemos exactamente la misma opinion.
BDSM RULZ.
Siempre y cuando sea como debe ser, una entrega voluntaria entre las dos partes.
Algo bastante sádico, pero en el mal sentido (en el sentido patológico), son los pechos de goma. Para mi son algo bastante similar a los vendajes de pies de las mujeres chinas. Si viviéramos en una civilización cabal esas tetas tan artificiosamente inchadas deberían proyectar el mensaje de que el organismo esta siendo atacado por alguna gripe. Me da la impresión que con ese tema hay una distorsión de nuestra tendencia más o menos razonable a la ergonomía y a mantener nuestro cuerpo saludable y de una pieza, tendencia que he visto en clases sociales que están sujetas a una superespecialización en algún rol (como los eunucos). Por Dios a ver si se pasa la moda de la silicona.
Donde puse “inchadas” debe leerse hinchadas leche, no tiene perdón poner faltas con un navegador que tiene corrector ortográfico :S
[...] Todos somos sadomasoquistasmoredan.wordpress.com/2008/04/08/todos-somos-sadomasoquistas/ por Etiopica hace pocos segundos [...]
Yo tambien llegué a la misma conclusión hace algún tiempo. Hoy en dia en el sexo convencional se realizan en mayor o menor medida cosas que provienen del sadomasoquismo: pellizcos en los pezones, ataduras, etc. Creo que la pornografia y las peliculas, han popularizado ciertas escenas, que han sido adoptadas por la gente. No cabe duda, que si no fueran excitantes, no serian reproducidas, por lo que este hecho ha despertado ciertos instintos que probablemente formen parte de nuestra propia personalidad. ¿ Eso es malo ? Indudablemente no, como tampoco lo es el sadomasoquismo, si se rige por las conocidas reglas SSC (Sano, Seguro y Consensuado) que garantizan el disfrute de ambas partes y su total seguridad.
[...] Tras el aporte explicativo acerca de la naturaleza del sadismo, me sigue preocupando el tema del machismo, y cómo distinguirlos lo más claramente [...]