Yo supongo que se han escrito ríos de tinta sobre esto, pero estaba pensando en el famoso monólogo de “Hamlet” (W. Shakespeare), que por estas cosas de la vida y la vanidad me conozco de memoria casi en su totalidad (en inglés algo modernizado, eso sí).
A ver… resumo el monólogo y destruyo de paso su calidad literaria, porque servidor no es Shakespeare:
“¿Vivir o no vivir? Éste es el problema: O sufrir este mundo lleno de dolor e injusticia, o morir. Si pudiéramos estar seguros de que la muerte es el final de todo ¿quién no la escogería? El problema es que no lo sabemos. Tememos que tras la muerte durmamos, y al dormir soñemos, y que por tanto la muerte no sea el final del sufrimiento. Y eso nos hace temer a la muerte y ser cobardes.”
Como pueden ver, Hamlet opone dos opciones: La nada, o el “sueño” tras la muerte. Teniendo en cuenta que en su época y cultura se suponía que tras la muerte estaban el cielo o el infierno (y específicamente, para los suicidas, el infierno), no hay que ser un genio para suponer que con “sueño” nos referimos al cielo o el infierno, a la “vida ultraterrena” del tipo que sea.
Y lo que dice, es que preferiría que no existiera. Que un mundo donde la muerte es el final definitivo de todo, le parece mucho más deseable que uno donde hay algún tipo de existencia posterior a la muerte.
Eso me parece, en el contexto de Shakespeare, una especie de “nostalgia del ateísmo”, que quería comentar. Shakespeare no se muestra ateo, pero sí viene a decir (al menos su personaje lo dice) que sería hermoso que la única cosmogonía religiosa que él conoce, fuera falsa. Que tras la muerte no hubiera nada.
Me pregunto si hay otras obras así… obras escritas en entornos donde le ateísmo, o más en general el naturalismo), o bien estaba “mal visto” y se castigaba con sutilezas como la hoguera, o bien era simplemente “impensable”… y donde artistas o filósofos expresaban sin embargo un ansia por una visión del mundo que fuera diferente. Un deseo de que las cosas no fueran como “desgraciadamente son”, entendiendo esto de “como son” por la cosmogonía que en su cultura no podía ponerse en duda.
increíble que le dejaran pasar intacto ese párrafo, bueno, salvo que se entienda dentro del contexto en el que Hamlet era un tipo atormentado y se iba a atormentar en cualquier otra “vida futura”. Creo que da a entender que una vez muertos no somos ni mejores ni peores de lo que eramos en vida, y que si eramos seres demasiado atormentados es preferible no ser nada, y por lo tanto es mejor esperar que no haya “otra vida”. Pero tal y como esta redactado revela un escepticismo alucinante, y no sólo duda de lo que hay después de la muerte, además dentro del enfoque animista critica que es preferible la nada a los infiernos que venden algunos creyentes (o al infierno interior de Hamlet que debía ser muy trágico). Una cita estupenda, si me permite me la quedo para ponerla en mi blog de citas.
Creo que es peor aún: Prefiere la nada a cualquier clase de vida ultraterrena, incluso al Cielo… y para todos. Y sí, supongo que cuando se vió obligado a justificar estos pensamientos, el Sr. Shakespeare se limitó a alejarse de su personaje.
Ah… no sé a qué cita se refiere, pero en todo caso puede copiar y pegar de aquí yo que considere oportuno, no se preocupe por eso, Heli.
Mil gracias. Ahora que ando recogiendo citas por aquí y por allá para darle de comer al blog estoy viendo que salen muchas de Shakespeare, y muy buenas.