Hubiera podido comenzar el blog con esto, pero quzá habria sido demasiado seco. La verdad es que no lo pensé, no sé si lo habria hecho… allá vamos…
Todos justificamos nuestros asertos sobre el mundo, de alguna forma.
Con esa observación comienza el viaje que les llevará a entender algunos aspectos metafísicos de mi filosofía… creo al menos que son metafísicos. Hablaré de la estructura básica de mi filosofía, su entramado más fundamental. Y para explicar eso voy a tener que seguir esta frase y sus consecuencias.
Con “de alguna forma” quiero incluír también el “no” justificar. Si alguien no justifica sus asertos, me permito llamar a eso “justificarlos como dogma” o “como axioma”, lo que quiere decir que esa persona afirma que “si porque si”, que no hay justificación. Por favor mantengan esto en la cabeza: Justificar “porque sí” es, en el contexto de lo que sigue, una forma de justificar.
Bien pues… todos justificamos nuestros asertos sobre el mundo, de alguna forma. Cada vez que decimos que algo existe (o que no existe) y que es así o asá (y no de otra forma), justificamos esto de alguna forma.
Y la totalidad de los asertos sobre el mundo que hacemos en nuestra vida, por tanto, los justificamos (justificaremos, habremos justificado…) de alguna forma.
Llamaré a esa forma “Sistema de Conocimiento”.
El Sistema de Conocimiento (SC) de una persona, es la forma con que justifica sus asertos sobre el mundo. Sea la que sea.
Un aserto puede justificarse a través de la deducción (”ocurre B, porque A implica B, y ocurre A“) o mediante los posos de te (”los posos de te me dicen que Jose me ama“). Mediante los dioses (”Zeus lo quiere!“) o de ninguna forma (”lo creo porque lo creo, punto“).
Un Sistema de Conocimiento, por tanto, puede incluir muchas cosas: Reglas de deducción, la fe en la Biblia, el Principio Escéptico, la esperanza, las ganas de sentirse superior a los demás… nuestros Sistemas de Conocimiento no son simples ni homogéneos, son una amalgama de cosas muy diferentes entre sí. Y desde luego, podemos considerar algunas de esas cosas más fiables que otras.
Pero eso sí: Existen. Nadie afirma nada sobre el mundo, sin usar un Sistema de Conocimiento. Esto es de Perogrullo: No se puede “justificar X de ninguna forma“, sobre todo si como ya he dicho, “no justificar” se incluye dentro de las “formas“.
Así pues: Todos usamos un Sistema de Conocimiento.
Dentro de ese sistema, hay subsistemas. Por ejemplo, todos justificamos alguna cosa, alguna vez usando la deducción. Yo al menos no conozco a nadie que no deduzca nunca nada. Ese “subsistema de conocimiento” es común a todas las personas que conozco (y que sepan hablar).
Me tomaré la libertad de llamar “Sistema de Conocimiento” también a esos subsistemas. De forma que un SC puede componerse de otros SC, hasta llegar a la forma en que se justifica cada aserto sobre el mundo.
Hay SC que tienen una digamos “personalidad” notable: Son conocidos, influyentes, más o menos reconocibles, y hasta se les puede dar un nombre. Yo diría que toda ideología o religión es un Sistema de Conocimiento. Todos ayudan a decidir cosas acerca del mundo, ayudan a decidir qué existe y qué no, y cómo son las cosas.
Todo católico, por ejemplo, usará el Sistema de Conocimiento “catolicismo” de vez en cuando. Por ejemplo, al decidir que Dios existe, y que el Papa es su Vicario en la Tierra.
Ese mismo católico puede usar otros SC para otras cosas, por ejemplo usar su “conocimiento de la pecadora naturaleza humana” para decidir que su mujer se acuesta con otro. Eso sería otro SC que usa la misma persona, como parte de su personal SC “total”. Al mismo tiempo, otro católico (por ejemplo el amante de su mujer) puede estar usando otro SC (por ejemplo la “experiencia directa, repetida y muy placentera“) cara al mismo hecho.
Los dos son católicos, los dos “tienen” el SC “catolicismo”, pero éste es parte de un SC personal que es único para cada uno.
Añadamos ahora otro concepto: el de “hecho”.
Un hecho es algo que se afirma sobre el mundo.
Vemos que los hechos van a estar ahí como consecuencia del uso de SC’s. Concretamente, podemos distinguir dos tipos de hechos…
Para todo hecho, éste tiene una justificación no vacía, o tiene una justificación vacía.
Ahora ya distinguimos entre los asertos que “tienen justificación”, es decir, algo más que “si porque si”… y los que no la tienen.
A los hechos que tienen justificación “vacía” (vamos, que no tienen justificación) los llamamos “axiomas” o “dogmas”.[1]
De todos los hechos, es decir todos los asertos sobre el mundo que hacemos (como “este perro es mío“), algunos tendrán una justificación “no vacía”, y otros serán axiomas / dogmas. A bote pronto podemos decir que se averigua preguntando “¿por qué?”. Si la respuesta es “porque sí”, es un dogma. Si la respuesta remite a otros hechos, no es un dogma.
Los hechos que no son dogmas, son derivados de otros hechos.
Si algo se admite por que se admite otro hecho, entonces decimos que éste hecho se deriva de los otros. Y ahí viene un nuevo concepto: Derivar.
Derivamos usando normas de derivación.
Volvemos a lo de antes… si derivamos, derivamos de alguna forma. Llamemos a esa forma “norma de derivación”. Simplemente. Con eso tenemos…
Todo hecho (que afirmamos sobre el mundo), es o bien un axioma, o bien un hecho derivado de otros hechos, usando normas de derivación.
Desde luego, la persona que hace esto está admitiendo de forma implícita que las normas de derivación son correctas. Si el dice “A partir de A, usando R, llegamos a B, y por tanto B” está implicando que usar R “está bien”, es correcto. Y ése aserto “es correcto usar R” es otro aserto que indirectamente habla sobre el mundo, y por tanto es también, un hecho derivado, o un axioma.
Resumo todo esto, y dos por terminada esta primera aportación:
Todos justificamos nuestros asertos sobre el mundo, de alguna forma. El Sistema de Conocimiento (SC) de una persona, es la forma en que esa persona justifica todo o que dice sobre el mundo, y se puede componer de otros SC, que son aquellos con los que justifica una parte de lo que dice.
Un hecho es cada cosa que dice, y se pueden distinguir los que tienen una justificación más allá de “porqué sí” y los que no. Los que se justifican “porque sí” son los axiomas o dogmas. Los que se justifican a partir de algo más, son los hechos derivados.
Los hechos derivados, se derivan a partir de otros hechos (que pueden ser axiomas o no), y de reglas de derivación (que también son hechos, y pueden ser axiomas o no).
Si se entiende, parece de Perogrullo. Pero estas distinciones me llevan bastante lejos. En dos días sabrán cuán lejos.
Que tengan un buen día.
[1]: Usaré las palabras axioma y dogma indistintamente, cosa que me parece correcta analizando las acepciones 1 y 2 de “axioma” y las 1 y 3 de dogma, del Diccionario de la Real Academia).
[...] [1] Ver “Sistemas de Conocimiento (1)” y “Sistemas de Conocimiento [...]