La de cuarenta lenguas
y cientos de millones
de corazones.
La de las cicatrices
que atraviesan el mundo
de parte a parte.
La que balbucea
sabias incoherencias
rodeada de nietos,
tan seguros ellos
de sus verdades
como ella de sus dudas.
La que cometió
todos los pecados
y volvió para contarlo.
La qué bebió todos
los cálices amargos
y se mató mil veces.
La vieja dama
de la cruz roja
y la toga aplisada.
La de las lágrimas
de sangre en las manos
y voz quebrada.
Señorial anciana,
madre de todos,
amada Europa.
Este peque~o atentado al buen gusto me lo inspiró la música de “Zemrën E Lamë Peng”, escrtita por Adrian Hila y cantada por Olta Boka, encontrable en YouTube y en Eurovisión, en estas fechas.
Pues si esto significa para usted un “pequeño atentado al buen gusto”…
Asesine ahora mismo -y sin piedad- al buen gusto. Que yo me sentaré plácidamente sobre ese cadáver inerte a disfrutar los versos y sentimientos que de su muerte se desprenden…
Sencillamente hermoso, Mor.